La verdad no me acordaba que habia echo esto, pero lo dejo aqui, sabra dios que hice.
El texto de German Argote empieza con la explicación sociopolítica de Marx.
Nos dice que Marx considera la religión como una impostura irracional oponiéndose a lo que llamamos filosofía
a la religión (no siendo el único autor que lo piensa) ya que la religión al tener dioses que son solo
ilusiones dando un falso conocimiento y falsa seguridad donde está lo desconocido para el hombre.
La crítica de Marx a la religión es empírico-inductivo, dentro de una concepción materialista de la historia.
Marx divide la religión en dos puntos, la antropología de la religión que es llamada “la esencia verdadera” y
la teología de la religión que es “la esencia falsa”.
La teología de la religión es la que gira en torno a Dios. El hombre crea a Dios pero Dios no crea al hombre
ya que Dios viene de la imaginación de la idea del hombre sin embargo Dios es un ser independiente y
superior empequeñeciendo al hombre dando límites de lo que puede o no puede hacer o llegar hacer
como persona.
Entonces podemos suponer que la religión no es más que una concepción social creada por el hombre
para llenar aquello que desconoce y así sentirse realizado a un grado de fantasía, ya que el hombre le teme a
lo desconocido y no puede vivir en la incertidumbre de ello y esta desaparecerá el día en que las
relaciones sociales de producción sean justas y racionales.
etapa necesaria para el hombre ya que para él "el hombre es el principio de la religión y el hombre es el fin de
la religión”.
teológicamente religiosa. El ateísmo no consiste en negar a Dios, sujeto fantástico de los atributos divinos,
sino en negar al hombre.
Lo que nos aterra es que el hombre no haya crecido en sabiduría, justicia y amor en la misma medida en que
ha crecido en ciencia y poder.
El Dios negado por Feuerbach no reconocemos a nuestro Dios vivo y verdadero. El Dios de la religión, en
sus mejores momentos, es un Dios que fundamenta y religa, que planifica y potencia, que humaniza y
diviniza. Nunca un Dios que engorda a expensas del hombre. El Dios que se revela en nuestra
Enrique Dussel distingue lo que éste llama religión "superestructural" y religión "infraestructural".
Para Hegel la religión y el fundamento del Estado son una misma cosa. La religión justifica al Estado a través de la historia.
La religión infraestructural es capaz de transformar la vida real de los hombres de una determinada sociedad, haciéndola más justa, es porque nace y extrae sus fuerzas de fuentes más profundas que la misma sociedad que es capaz de transformar revolucionariamente. Esto fue el cristianismo en su momento fundacional y en otros momentos estelares de la historia.
La religión infraestructural tiene un origen meta-social. El origen de la religión es religioso.
A diferencia de Marx, Freud relaciona la religión con el complejo de Edipo ya que se relaciona la paternidad con Dios, el complejo de Edipo no puede ser la causa última del hecho religioso, ni el hecho religioso es sin más una ilusión. Sin embargo, englobar el hecho que “si eres religioso entonces tienes complejo de Edipo” no sería del todo acertado.
El hombre es religioso porque su "conciencia es esencialmente universal, naturaleza infinita". Los animales no lo son, porque su conciencia es "limitada" solo se quedan con lo que ven y no se pregunta quién o porqué está ahí de ahí que los animales no tengan una religión. El hombre, en cambio, es metafísico y por lo tanto es religioso.
Sabemos, pues, qué es la religación como dimensión humana última en la cual se inscriben las preguntas y las respuestas religiosas, que el hombre va dando a lo largo de su vida y de la historia.
La religación no es aún religión, porque no es una respuesta del hombre al fundamento en tanto que último, posibilitante e impelente.
La experiencia de la religación se da en el fenómeno llamado "voz de la conciencia". No se trata de un fenómeno principalmente moral, sino metafísico.
La religación, como origen último de la religión, es la versión del hombre a la realidad-fundamento, realidad que por actualizarse en forma de intelección auditiva o de voz, al mismo tiempo que se manifiesta, queda oculta. Esto constituye lo que se llama un enigma. La realidad-fundamento, por no ser una realidad-objeto, es enigmática.
La realidad-fundamento como término de la religación es lo que X. Zubiri llama "deidad". Deidad no es aún Dios. El hombre tiene que poner en marcha su "voluntad de verdad" para descubrir qué sea la deidad. El hombre es el único que expande su conocimiento más allá de lo que conoce y por lo tanto es capaz de creer que existe algo superior que pone cosas en determinados lugares donde precisamente deben estar de ahí que diga Zubiri que el hombre tenga religación y sea capaz de hacerse preguntas con toque religioso.
P. Tillich nos dice que si algo está ahí es porque un ser lo ha puesto ahí, la religión es la manifestación de la vida y la cultura, se podría creer que sin religión no habría cultura o sin cultura no habría religión.

